Proyectos Legislativos

Proyecto Declaración Nº 709/2012 - Texto Proyecto

FUNDAMENTOS

 

Historias del viento es un documental que se aproxima desde una observación silenciosa e intimista, a la vida de los habitantes de la Meseta de Somuncurá y su relación con ella. Narrada desde Diego Epul, Teófilo Pasos y Silvano Aguilar; nos introduce en su cotidianeidad y sus deseos, apreciando la fortaleza y creatividad que deben de tener para poder llevar una vida propia de otro tiempo: completamente aislados, sin caminos ni servicios, donde ni siquiera es posible conseguir leña para sobrellevar los crudos inviernos en un territorio yermo y casi por completo desconocido. En la mayoría de los casos, los fiscaleros viven completamente solos, con la exclusiva compañía de sus animales y a kilómetros de distancia del próximo puesto. El espacio que ellos habitan, termina por conformarse como un personaje más dentro de la película, teniendo así una enorme injerencia en sus vidas y en su realidad. La inaccesibilidad a este lugar se ve reflejada en el Cazador, un hombre que viaja desde un pueblo cercano para conseguir un ñandú como presa y la meseta misma lo va desorientando y poniendo trabas para lograr su cometido, hasta finalmente expulsarlo de vuelta por donde llegó.

 

Diego Epul es un solitario joven de descendencia mapuche que, luego de haber vivido y cursado sus estudios en la ciudad, habita en la Meseta de Somuncurá criando ovejas para su esquila y confeccionando artesanías. Muerto el ultimo referente mapuche de la zona, sin alguien que lo guíe, Diego se ve envuelto en la dificultosa tarea de aprender, rescatar y transmitir la cultura de sus ancestros para mantenerla viva y a su vez comprender su propia procedencia. En una suerte de investigación autodidacta, emprende caminatas que lo llevan a descubrir cuevas con pinturas rupestres, puntas de flecha y piezas de diferentes objetos creados por quienes antiguamente poblaron la zona. Gracias a sus habilidades, elabora instrumentos mapuches y junto a un amigo, conforma una banda de música en la que reinterpretan aspectos de la cultura rastafari que él encuentra similares a los de su propia procedencia, como la relación con la tierra y la naturaleza, mezclando ritmos e instrumentos de ambas culturas.

 

Silvano Aguilar es un viejo baquiano de la zona. Camina errabundo en silencio, prácticamente sin nada, con apenas lo puesto a lo largo de kilómetros y kilómetros. Dependiendo de dónde lo encuentre la noche, pide que lo alojen en algún puesto, o bien duerme a la intemperie. Sabemos poco de él: ya no tiene propiedades en la meseta, y a pesar de tener una casa en el pueblo apenas pasa allí un par de días al mes. Qué lo motiva a comportarse de esa manera es, para todos, un misterio.

 

Solo podemos ensayar respuestas a partir de las teorías que van tejiendo el resto de los personajes en torno a su figura, pero en él pareciera encarnarse la esencia de la meseta, o bien podría pensarse que se encuentra en un largo proceso que lo lleva a convertirse en parte de ella misma, mediante su silencio casi absoluto, a primera vista incomprensible, y la sabiduría propia de quien observa lo que le rodea con extrema paciencia.

 

Pasitos (Teófilo Pasos), es un fiscalero que habita en un paraje que construyó él mismo muy adentrado en la meseta, a la vera de la Laguna Azul, rodeado de acantilados y flamencos rosados, en el interior de lo que puede haber sido un antiguo cráter volcánico. Los años lo fueron dejando solo; al crecer, sus hijos migraron hacia las ciudades y luego su esposa falleció. Hoy su cuerpo ya no le permite realizar grandes esfuerzos y cada vez se le va haciendo más dificultosa la sacrificada vida en ese lugar, al punto en que hoy se debate entre vender o no su propiedad. En toda la superficie de la meseta, no hay prácticamente árboles para hacerse de leña, por esto desde hace algunos años, los inviernos los pasa en el pueblo de Valcheta, donde reside su amigo el escritor Jorge Castañeda, con quien comparte una fascinación por las historias fantásticas y la mitología de la zona.

 

Castañeda tiene en su haber, una innumerable cantidad de poemas y cuentos dedicados a la meseta, en los cuales recopila mitos e historias de la gente de la zona. Orlando Carribal, vivió durante su adolescencia y primeros años de su juventud en la meseta, para luego instalarse definitivamente en el pueblo de Valcheta, donde conduce un programa de radio y en época de esquila, sube a la meseta a trabajar. Carribal es además compositor y cantor de chacareras que ilustran la idiosincrasia de los fiscaleros, mediante situaciones cotidianas, anécdotas o pequeñas historias que hablan de un pueblo olvidado. Castañeda asiste como invitado al programa de radio de Carribal, y entre charla, mates, canciones y lecturas, van relacionando a los distintos personajes y el contexto.

 

Entre todos van conformando una idea, por momentos clara por momentos contradictoria, de qué y cómo es la meseta, para poco a poco ir tomando independencia y terminar por transformarse en un personaje más del film que convive con sus pobladores.

 

Actualmente, los habitantes de la meseta no tienen la posibilidad de comunicarse fluidamente con los pueblos aledaños. Resulta paradójico que, si bien hasta hace algunos años, los teléfonos celulares les permitieron acceder de manera intermitente a una herramienta que para cualquiera de nosotros en la ciudad nos parece tan común, los avances de la tecnología terminaron provocando que éste lugar quede aún más aislado, debido a la falta total de cobertura en toda la región. Sin embargo, la desconección no es absoluta: desde afuera reciben noticias y mensajes a través de una radio de un pueblo ubicado en las inmediaciones de la meseta; y para comunicarse entre ellos a medianas distancias, recurren a uno de los más antiguos métodos: las señales de humo.

 

Pareciera una cosa menor, una condición más que impone la meseta para ser habitada, pero si lo pensamos con detenimiento, este hecho deja de parecernos inocente cuando se lo entiende como alusión a la idea de las minorías sin voz, al aislamiento y el olvido, a la imposibilidad de acción y opinión. Por esta razón, pensamos también este documental como un recurso que les brinda la posibilidad de poder expresarse, participando ellos activamente en el proceso creativo, partiendo así de una forma de democratización de los medios que creemos necesaria para la construcción de una sociedad más igualitaria.

 

Por ello:

 

Autor: Pedro Oscar Pesatti.

 

LA LEGISLATURA DE LA PROVINCIA DE RIO NEGRO

D E C L A R A

 

Artículo 1º.- De interés comunitario, histórico y cultural el Proyecto de Documental sobre la Meseta de Somuncurá “Historias del Viento” que realizarán Gisela Montenegro, Alejandro Magneres y Santiago Gershánik.

 

Artículo 2º.- De forma.